Pero cuando Jesús lo oyó, le respondió, diciendo: No temas; solo cree, y ella se sanará… Lucas 8:50

En las Escrituras, un hombre se acercó a Jesús y le dijo: “Mi hijita está muy enferma. Ella está cerca de la muerte. ¿Vendrás a mi casa y orarás por ella?” Jesús estuvo de acuerdo. Pero en el camino, Él fue detenido, una interrupción tras otra. Finalmente, la palabra regresó a Él diciendo: “No hay necesidad de venir. Has esperado demasiado. La niña ha muerto”. La gente estaba molesta y muy angustiada. Pero Jesús les dijo: “No tengan miedo. Si solo crees, la niña estará bien”. Fíjate en la frase “Solo cree”. Esta fue la promesa de Jesús al padre. Jesús fue a la casa, puso las manos sobre la niña y ella volvió a la vida.

Una de las habilidades más grandes que Dios nos ha dado a cada uno de nosotros es nuestra capacidad de creer. ¿Te enfrentas a una situación que parece imposible? En lo natural, ¿no ves cómo puedes mejorar, cómo puedes superar la adicción o cómo tu familia puede ser restaurada? Dios te está diciendo lo que les dijo: “Si solo crees, cambiaré la situación. ¡Si solo crees, los avances se dirigen hacia ti!”

Una oración por hoy

Padre, gracias por tu mano de victoria sobre mi vida. Gracias por hacer un camino, incluso cuando parece que no hay manera. Elijo pararme en la fe. Elijo creer, sabiendo que estás listo, dispuesto y capaz de hacerme vencer en esta vida en el nombre de Jesús. Amén.

Guillermo Pacheco

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